La reedición argentina de La Part maudite (1949), recupera, quizá cuando su influencia sea ha eclipsado con toda una generación de filósofos franceses, el núcleo del pensamiento de Georges Bataille (1897-1962). Con él empieza el nietzcheanismo de izquierdas o, también, posestructuralista, que contará entre sus máximos representantes a Foucault y Deleuze. Varios pensadores que alcanzarán cierta fama poco después, como el mismo Foucault, pero también Deleuze, Derrida, Barthes, Blanchot, Klossowski, Lyotard, Baudrillard y otros fueron colaboradores de la revista Critique que Bataille fundó en 1946. Al contrario de la mayoría de ellos, Bataille no ha sido reconocido tan masivamente y tal vez sólo uno de sus libros – El erotismo (1957) – acarició la gloria póstuma de convertirse en una obra canónica sobre el tema, cuando en realidad se trata del tomo II de La parte maldita (1947), cuya insignia rutilante es la de conformarse como un “ensayo de economía general”, en respuesta a esa “economía restringida” practicada por la ciencia económica moderna.

La parte maldita - Bataille - Las cuarenta

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La reedición argentina de La Part maudite (1949), recupera, quizá cuando su influencia sea ha eclipsado con toda una generación de filósofos franceses, el núcleo del pensamiento de Georges Bataille (1897-1962). Con él empieza el nietzcheanismo de izquierdas o, también, posestructuralista, que contará entre sus máximos representantes a Foucault y Deleuze. Varios pensadores que alcanzarán cierta fama poco después, como el mismo Foucault, pero también Deleuze, Derrida, Barthes, Blanchot, Klossowski, Lyotard, Baudrillard y otros fueron colaboradores de la revista Critique que Bataille fundó en 1946. Al contrario de la mayoría de ellos, Bataille no ha sido reconocido tan masivamente y tal vez sólo uno de sus libros – El erotismo (1957) – acarició la gloria póstuma de convertirse en una obra canónica sobre el tema, cuando en realidad se trata del tomo II de La parte maldita (1947), cuya insignia rutilante es la de conformarse como un “ensayo de economía general”, en respuesta a esa “economía restringida” practicada por la ciencia económica moderna.